Este 2026 se cumplen diez años de la inauguración oficial del corredor verde del Riopudio

Este 2026 se cumplen diez años de la inauguración oficial del corredor verde del Riopudio, tras finalizar una de las obras de rehabilitación fluvial más importante hasta ese momento a nivel nacional: un recorrido de 22 kilómetros que acompaña al arroyo a su paso por la comarca del Aljarafe. Tras una inversión millonaria procedente de fondos FEDER y coordinada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, este itinerario tan utilizado por los ciudadanos, ve cómo su deterioro sigue avanzando ante la dejadez de las administraciones. Incendios, robo de mobiliario, invasiones privadas del espacio público, vertidos… Todo ello actúa como freno a los procesos de recuperación de biodiversidad que, potencialmente tiene este espacio metropolitano; y reduce el atractivo y la calidad de las actividades de uso público que el territorio permite. El arroyo se ve impedido en desplegar los bienes y servicios ambientales que harían más valiosa la comarca.

El proyecto fue, sin duda, un éxito inicial: el parque se consolidó como un espacio clave para el ocio ciudadano, mejoró notablemente la biodiversidad de la zona y favoreció la recuperación de flora y fauna. Sin embargo, aquel esfuerzo económico y técnico que tardó años en materializarse, no vino acompañado de algo imprescindible: un plan de gestión y mantenimiento que garantizara su conservación a largo plazo.

Ya entonces se advirtió de esa necesidad, pero una década después, ese plan sigue sin existir. Las consecuencias son evidentes y cada vez más graves: incendios provocados por la falta de desbroce, caminos impracticables por la proliferación de matorral y hierbas, árboles muertos que no han sido repuestos y un deterioro general que amenaza con echar por tierra una inversión millonaria y un logro ambiental que debería haberse protegido.

La dejadez actual no solo pone en riesgo el patrimonio natural recuperado, sino que supone una clara irresponsabilidad en la gestión de los recursos públicos.

Por ello, hacemos un llamamiento para que las administraciones implicadas acuerden ya una solución para la gestión de este corredor verde.

Desde ADTA y junto a otros agentes sociales interesados, vamos a seguir impulsando diversas actividades y encuentros orientados a lograr que culmine lo que este territorio lleva tantos años esperando.